2018: Declaración de la UCA y Sharyum a 100 años de la gesta de Sardarabad y la Primera República

Las dos organizaciones de la comunidad celebraron estos hitos en la milenaria historia del pueblo armenio que fueron determinantes para garantizar su existencia hasta nuestros días.


Hoy, nuestras dos organizaciones, la Unión Cultural Armenia Sharyum y la Unión Cultural Armenia, celebran juntas dos hitos en la milenaria historia del pueblo armenio y dos de los acontecimientos que fueron determinantes para garantizar su existencia hasta nuestros días.


Estamos hablando de la gesta heroica de Sardarabad y de la creación de la República de Armenia, es decir, la recuperación después de seis siglos de una entidad estatal. Ambas fechas, junto al 29 de Noviembre de 1920, constituyen la sólida base sobre la que el pueblo armenio cimentó su desarrollo nacional durante el siglo 20.


Sardarabad y la creación de la República, ocurridas durante el mes de mayo de 1918, se dieron en circunstancias regionales y mundiales muy particulares. Finalización de la primera guerra mundial, caída de imperio zarista, desintegración paulatina del imperio otomano, creación de los Estados nacionales, histórico triunfo de la primera experiencia socialista a escala mundial como lo fue la Revolución Rusa de Octubre, y surgimiento del capitalismo como sistema dominante y agresivo en busca de nuevos mercados y riquezas, son algunos hechos a destacar en lo general.


En lo particular, el pueblo armenio venía de ser víctima de un genocidio en sus históricos territorios de la Armenia Occidental planificado y perpetrado por los turcos-otomanos, que significó no sólo la muerte de cientos de miles, sino la pérdida de sus bienes, el destierro masivo y forzoso, el saqueo de su patrimonio nacional y cultural, la pérdida de identidad de decenas de miles de niños, niñas y jóvenes, que fueron apropiados por sus verdugos. A eso, hay que agregarle el sometimiento que la otra porción del pueblo armenio sufrió bajo el sanguinario yugo de los zares.


En los campos de Sardarabad y sus alrededores, allí, muy cerquita de la actual capital armenia Ereván, los armenios, sin distinción de clase, ideología, sexo, edad o profesión, marcharon al frente de batalla para enfrentar al poderoso ejército turco, que con la complicidad de alemanes, ingleses y norteamericanos, avanzaba decidido hacia Bakú.

¿Cuál era su objetivo? Derrocar al gobierno revolucionario que encabezado por el armenio Stepán Shahumian, había logrado establecer la primera experiencia socialista en el Cáucaso. Pero claro, de paso querían concluir la macabra obra comenzada en 1915, es decir, aniquilar al pueblo armenio en su totalidad, y al decir de uno de sus cabecillas genocidas, “dejar sólo un armenio como pieza de museo”.


Pero no pudieron. El pueblo armenio los enfrentó y a lo largo de casi un mes, luego de victorias y derrotas parciales, avances y retrocesos, se logró preservar esa pequeña porción de territorio, para que sirviera de hogar nacional para los sobrevivientes del genocidio y los cientos de miles de armenios que habitaban la región.


Paralelamente a esta gesta donde se decidía la existencia misma del pueblo armenio, en Tiflis, capital de la entonces República Federativa de Transcaucasia, los dominantes partidos nacionalistas y burgueses armenios, azerbaiyanos y georgianos, negociaban con el bloque imperialista antisoviético y con Turquía cómo alejar la región de la Rusia Soviética. Y lo hacían separándose y creando las Repúblicas de Georgia, Azerbaiyán y Armenia los días 26, 27 y 28 de mayo de 1918. Así lo querían alemanes, ingleses, norteamericanos y turcos. Y así lo hicieron.


De esta manera, nació la república armenia, que tiene continuidad hasta nuestros días. Y allí, el pueblo armenio logró asegurar su supervivencia y desarrollo nacional.


Para muchos, habrá resultado sorprendente que nuestras dos organizaciones celebren el 28 de mayo.


Claro, la UCA y Sharyum están ligadas e identificadas no sólo con la lucha del pueblo armenio por su liberación nacional y social, sino con la experiencia comenzada el 29 de noviembre de 1920, con la República Socialista Soviética de Armenia. Pero eso no implica desconocer el pasado o no valorizar los acontecimientos y logros a escala nacional.


El 28 de mayo significó desde siempre la recuperación de la entidad estatal armenia y la creación de la República. Fue y es esto, más allá de las circunstancias que determinaron su nacimiento y de las particularidades de su posterior desarrollo.


¿Y por qué no lo celebrábamos antes así, de manera pública?


Sencillamente, porque el 28 de mayo era utilizado por algunos sectores comunitarios para llevar adelante su acostumbrada prédica antisoviética y antisocialista. Y en épocas de la guerra fría, donde la reacción internacional accionaba en la diáspora armenia y reclutaba adeptos incluso en nuestra colectividad, flaco favor le hubiéramos hecho a la Renacida Madre Patria y a su pueblo sumándonos al coro antipatriótico.


Y si bien ahora hay quienes continúan con esa misma prédica agresiva hacia todo lo que tenga que ver con la Armenia Renacida y Socialista, nosotros, en cambio, intentamos superar aquellas miradas propias del momento en el que se vivía, acercándonos a estos hitos nacionales desde una mirada más abarcadora y profunda, y sin rehuir al necesario proceso de crítica y autocrítica.


Ni la gesta heroica de Sardarabad, ni la creación de la República el 28 de mayo de 1918, son patrimonio de una fuerza política determinada. Tampoco lo son la lucha por la liberación nacional y social del pueblo armenio, ni la resistencia al imperio otomano ni tampoco la Causa Armenia.


La mirada sectaria, exclusivista y hegemónica de la historia armenia, además cargada de un fuerte contenido nacionalista y chauvinista, que el Tashnagtsutiún introdujo en la diáspora armenia, causó confusión, división y mucho daño. Y lamentablemente hoy, en distintas circunstancias, sigue predominando en muchos de sus dirigentes esa mirada y esa actitud en lo cotidiano.


Nuestras instituciones son herederas de aquellos primeros difusores de las ideas marxistas en los territorios armenios bajo dominación otomana y zarista; son herederas de los fundadores del primer partido nacional que puso como meta de su lucha, la liberación nacional y social del pueblo armenio y la construcción de una Armenia Socialista; son herederas de quienes enfrentaron a los genocidas y opresores de nuestro pueblo; son herederas de quienes triunfaron el 29 de Noviembre de 1920 y pusieron en marcha la construcción de la Armenia Renacida y Socialista; son herederas de quienes lucharon contra el fascismo y lo vencieron; son herederas de quienes dedicaron su vida a construir un mundo sin explotados, con paz y amistad entre los pueblos.


Nosotros y nosotras somos herederos de Paramaz y los 20; somos herederos de Miasnikian, de Shahumian y Kamó; somos herederos de Antranig, de Haik Pshshkian, de Maró y del Mariscal Baghramian; somos los y las herederas de quienes prometieron, que a pesar de todo, "algún día verán la Armenia libre y socialista".


Y por eso luchamos todos los días, nosotros y nuestros compañeros en Armenia, en Artsaj y en cada comunidad de la diáspora.


¡Gloria a los que dieron su vida y vencieron en Sardarabad!


¡Gloria a los fundadores de la República de 1918 y a quienes aseguraron su continuidad el 29 de Noviembre de 1920!


¡Gloria a los fundadores de la Unión Cultural Armenia Sharyum y de la Unión Cultural Armenia!


¡Salud y felíz centenario para todos!


Buenos Aires, Mayo de 2018

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Fue fundado en 1999 como continuidad de los periódicos Estrella Roja, Hai Guiank, Hai Mamul, Verelk, Ereván y Seván, de la Unión Cultural Armenia. A lo largo de su historia de casi un siglo, la prensa institucional mantuvo la periodicidad, a pesar de las prohibiciones y clausuras sufridas por las dictaduras militares de turno. Hoy, NOR SEVAN mantiene los objetivos y principios fundacionales de quienes nos antecedieron, aportando nuestro granito de arena a la construcción de una sociedad sin explotadores ni explotados, con paz, amistad y solidaridad entre los pueblos.

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