"Ningún movimiento en la región está aislado de lo que sucede en otros lugares"
- 31 jul
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Según el Doctor en Ciencias Políticas, Profesor Vahé Davtyan, "la lucha por Eurasia determina que los ataques ucranianos al Oleoducto del Mar Caspio, la autorización iraní para el paso de un buque tanque catarí y el aumento de la producción y envío de gas iraní a Armenia, sean eslabones de una misma cadena".

Redacción NOR SEVAN
Hubo tres noticias en las últimas semanas relacionadas a la energía que, aparentemente, no estarían vinculadas entre sí, pero para el experto en seguridad energética, profesor Vahé Davtyan estos acontecimientos están interconectados por múltiples hilos y son un indicio del aumento del antagonismo entre Estados Unidos y la Unión Europea.
En cuanto a las tres noticias, se trata de un nuevo ataque ucraniano al KTK -Consorcio del Oleoducto del Mar Caspio-; de que Irán permitió el paso de un buque tanque catarí por el Estrecho de Ormuz y que Armenia e Irán intensificaron su diálogo energético.
"La primera noticia es el ataque al Consorcio del Oleoducto del Mar Caspio (KTK) cerca de Novorosíisk. Este es el segundo ataque en dos semanas. El KTK es una arteria clave para los yacimientos kazajos de Tengiz, Kashagan y Karachaganak, donde el capital estadounidense tiene una presencia importante: Chevron tiene una participación del 50% en Tengiz y Exxon Mobil, un 25%. La paralización del oleoducto no solo afecta a Astaná, sino también a los intereses del capital energético estadounidense, que influye fundamentalmente en la administración Trump", explicó Davtyan, agregando que esta red energética cuenta con una capacidad de transporte que supera los 80 millones de toneladas anuales de crudo hacia los mercados mundiales.
Desde Moscú remarcaron las contradicciones de las autoridades de Kiev al solicitar apoyo financiero en el exterior mientras autorizan agresiones directas contra activos en los que participan empresas energéticas estadounidenses y europeas.
"La segunda noticia es que Teherán permitió el paso del primer buque tanque catarí con GNL por el Estrecho de Ormuz en tres semanas. Antes de la escalada en torno a Irán, Qatar suministraba con éxito gas alternativo a Europa, donde la cuota del GNL estadounidense ya ha alcanzado el 60%, y en Alemania ha superado el 90%. Este dominio estadounidense ha provocado un aumento de tres veces en los precios, y en Berlín y París se habla cada vez más de la necesidad de diversificación. Al facilitar el paso del buque tanque catarí, Irán está ayudando efectivamente a Europa a buscar alternativas al gas estadounidense", reflexionó Vahé Davtyan.
La tercera noticia es que Ereván y Teherán expresaron su disposición a aumentar los suministros en el marco de un esquema de trueque 'gas por electricidad'. Según Davtyan, "Armenia continúa tratando de mantener el equilibrio en las cuerdas de la geopolítica: por un lado, el memorando de mayo con Estados Unidos sobre minerales críticos y el acuerdo sobre TRIPP; por otro, la profundización del diálogo energético con Irán. Esto es necesario para Ereván, en particular, para obtener créditos a través del programa europeo Global Gateway. Sin embargo, el propio TRIPP crea problemas fundamentales para el corredor Europa-Cáucaso-Asia, asegurando la presencia de Washington en una arteria de vital importancia para el Viejo Continente"
Para el Doctor en Ciencias Políticas, es aquí donde se cruzan los intereses de Irán y la UE. "Al declarar su disposición a aumentar la importación de gas iraní, Armenia pone en duda la viabilidad energética de TRIPP: el gasoducto Irán-Armenia ya existe, y su capacidad se utiliza solo en un 30%. Por lo tanto, el diálogo energético armenio-iraní es mucho más que un simple asunto bilateral", afirmó Davtyan.
"Washington propone nuevas rutas. Bruselas busca nuevas fuentes. Teherán intenta regresar al gran juego energético. Y aquí, los intereses de la UE e Irán se cruzan inesperadamente: no políticamente, no estratégicamente, sino energéticamente. Europa está interesada en ampliar los suministros, e Irán en levantar el aislamiento. Después del acuerdo de 2015, las empresas europeas ya demostraron su disposición a regresar a Irán, y hoy este escenario se está discutiendo nuevamente en las capitales europeas", resume Davtyan.
Para él, "la lucha por el control de los nodos energéticos y de transporte de Eurasia va mucho más allá de la confrontación tradicional entre Occidente y Rusia".













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