Declaración de la Santa Sede de Echmiadzín
La Iglesia Apostólica Armenia respondió, a través de una declaración oficial, a un nuevo ataque el gobierno encabezado por el primer ministro Nikol Pashinyan, que continúa con su avanzada destructiva contra la IAA, componente fundamental de su plan de entrega y sumisión a Occidente, el pantuquismo y el sionismo. A continuación, publicamos la Declaración completa.

"El llamado «informe» sobre la Iglesia Apostólica Armenia publicado por el Gobierno de la República de Armenia es, tanto en su contenido como en su forma, inconstitucional, contrario a los cánones e ilegal.
El «informe», elaborado a partir de acusaciones y difamaciones difundidas en las redes sociales y en los medios de comunicación, mediante el despilfarro de recursos públicos, constituye una manifestación de persecución política, resentimiento e inadmisible injerencia en la vida interna de la Iglesia.
Consideramos oportuno reafirmar la posición adoptada por la Asamblea de Obispos celebrada entre el 17 y el 19 de febrero de 2026 en la ciudad de Sankt Pölten, Austria, según la cual las autoridades de la República de Armenia deben:
* poner fin a las persecuciones contra la Iglesia y respetar la soberanía y autonomía que la Iglesia ha consolidado a lo largo de los siglos, basando las relaciones Iglesia-Estado en el respeto mutuo, en la clara separación de competencias y la prioridad del interés nacional;
* poner fin a las presiones contra los clérigos y contra el elegido Patriarca Supremo y Katolicós de Todos los Armenios, mediante acusaciones fabricadas y difamaciones;
* actuar exclusivamente de conformidad con la Constitución de la República de Armenia, la legislación y el derecho internacional, manteniéndose fieles a los principios democráticos proclamados, garantizando en el país la libertad de conciencia, religión y culto, y promoviendo la cohesión social en lugar de la división;
* resolver los problemas y desacuerdos existentes mediante el diálogo y sin condiciones previas, evitando un discurso basado en ultimátums que no conducen a ninguna solución.
Es evidente que son precisamente las autoridades de la República de Armenia quienes están realizando esfuerzos para provocar artificialmente una crisis en la vida de la Iglesia. Es inaceptable cualquier movimiento de reforma impuesto mediante arbitrariedades políticas, maniobras y presiones. Los procesos destinados a superar los desafíos que enfrenta la Iglesia Armenia y a promover su ordenamiento y renovación deben llevarse a cabo exclusivamente mediante decisiones de los máximos órganos eclesiásticos canónicos.
La política adoptada, que tiene como objetivo el debilitamiento de la Iglesia y la desacreditación del clero, además de ser condenable, nunca podrá servir al bien de la patria ni al fortalecimiento de la unidad de nuestro pueblo, diseminado por todo el mundo, y, mucho menos, contribuirá a enfrentar los desafíos existentes frente a las amenazas externas a la seguridad".
Santa Sede de Echmiadzín













Comentarios