La "particularidades" de la "justicia" en Armenia
- 4 ene
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Los Tribunales aún no logran encontrar -después de varios meses- las pruebas que habían asegurado tener contra el intendente de Guiumrí, pero Jukasian igual sigue detenido.

Redacción NOR SEVAN
Parece que comienzan a aparecer algunas fisuras en la hasta ahora monolítica y casi infranqueable maquinaria de persecución y represión política dirigida por el primer ministro armenio Nikol Pashinian.
Durante la última semana de diciembre se produjeron importantes novedades sobre dos de presos políticos que el gobierno de Armenia mantiene como una especie de "trofeo" y, la vez, advertencia para sus opositores, ya que se trata de dos "pesos pesados" con respaldo popular: el alcalde de Guiumrí, Vartán Jukasian, y el empresario y benefactor nacional Samvel Karapetian.
Respecto al jefe de gobierno de Guiumrí, el Tribunal entendió, luego de "haber recibido la conclusión de los exámenes lingüísticos y psicológicos del caso" -en uno de los supuestos "delitos" por los cuales está preso-, que “no existen pruebas ni motivos para iniciar una causa penal contra Jukasian por sus presuntos llamados a atacar la soberanía y la independencia de la República de Armenia”.
Recordemos que la Fiscalía y el Comité de Investigaciones -ambos organismos bajo el control y la supervisión directa del primer ministro Pashinian- habían acusado a Vartán Jukasian de “atentar contra el Estado armenio y su independencia” luego de que declarara que Armenia debería unirse a la Unión Rusia-Belarus y fortalecer sus lazos con la Unión Económica Euroasiática.
Aramayis Hairapetian, abogado de Jukasian, informó que en otra decisión controvertida relacionada al otro supuesto "delito" cometido por el alcalde de Leninakán, el Tribunal afirma que “no hubo transacciones ilegales”, pero acusa al alcalde por haber inscripto los terrenos subastados en el catastro municipal. Es decir, según la Justicia “se trata de subastas ordinarias y continuas que aún se celebran hoy en día, en las que se subastaron terrenos y la gente los solicitó y los compró mediante subastas legales y legítimas”, pero aparentemente “el delito lo comete el alcalde Jukasian al decidir inscribir esos terrenos subastados a nombre de los nuevos dueños en el catastro”, lo cual es verdaderamente incomprensible.
El abogado también señaló que algunas pruebas del caso que estaban a favor de Vartán Jukasian, no fueron enviadas al tribunal.
Por otra parte, a horas de la finalización del año 2025, el empresario y benefactor armenio-ruso Samvel Karapetian, fue puesto en libertad bajo fianza y cumplirá arresto domiciliario, tras haber pasado más de seis meses en prisión, luego de que en junio del año pasado fuera acusado de “incitar al derrocamiento del gobierno por la fuerza y a la usurpación del poder”, tras haber realizado declaraciones públicas de apoyo a la Iglesia Apostólica Armenia en medio de los ataques que recibía del gobierno de Pashinian.
Sin embargo, Aram Vardevanian, abogado defensor de Karapetian, describió el arresto domiciliario como “una medida preventiva severa”, agregando que se habían aplicado “restricciones a la comunicación y a la libertad de expresión” de su defendido, que ya fueron apeladas, pero que aún no habían recibido la decisión final del tribunal al respecto.













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