El gobierno de Pashinian teme que se repita "el escenario Guiumrí"
- hace 2 horas
- 3 Min. de lectura
Las elecciones parlamentarias generales -después de las que la mayoría elige primer ministro- se llevarán a cabo a principios de junio de este año y Pashinian ya no se siente tan seguro, a pesar del apoyo financiero y moral que recibe públicamente de Washington, la Unión Europea, el panturquismo y el sionismo.

Redacción NOR SEVAN
Por segunda vez en las últimas semanas, una consulta realizada entre ciudadanos de Armenia dio cuenta de que si las elecciones fueran ahora, la fuerza política más votada no sería la que lidera el primer ministro Nikol Pashinian, sino el Movimiento encabezado por el actual preso político Samvel Karapetian, empresario y benefactor, hombre cercano a la iglesia armenia, que fue detenido luego de que declarara públicamente, y desafiante, que defendería a la Santa Sede de Echmiadzín "a su manera".
Por eso, la repetición a nivel nacional del escenario de las elecciones -fallidas para las autoridades armenias- que tuvieron lugar en Guiumrí en marzo del año pasado, comienza a preocupar al gobernante Partido Acuerdo Cívico y, particularmente, al primer ministro Nikol Pashinian.
La posibilidad de conformación de tres o cuatro frentes políticos de oposición, que a su vez acuerden apoyar al candidato a primer ministro de la fuerza más votada, se torna cada vez más real y comienza a ser tenido en cuenta por el propio oficialismo, que va perdiendo bastante apoyo, principalmente luego de haber transformado su enfrentamiento con la iglesia y su acercamiento al eje Occidente-panturquismo-sionismo como centralidad de su accionar político.
A la continuidad de la alianza liderada por el ex-presidente Robert Kocharian, que hoy constituye la principal fuerza opositora parlamentaria con el 25% de los diputados, se suma el reciente frente electoral anunciado por dos pesos pesados de la política armenia: Gaguik Tsarukian, líder del Partido Armenia Próspera, y Andranik Tevanian, presidente del Partido Madre Armenia, que en las últimas elecciones municipales de Ereván obtuvo el 15% de los votos. A esta alianza decidió sumarse el Partido Alternativa Democrática, que tiene como líder al reconocido sociólogo y politólogo Surén Sureniants.
Para esta semana está anunciado el Congreso del otrora poderoso y gobernante Partido Republicano, que ya informó que allí anunciará su decisión con respecto a la postura partidaria en las elecciones parlamentarias generales del mes de junio. Varios de sus principales dirigentes no descartaron las posibilidades de construir un frente alrededor de su partido o sumarse a otra alianza partidaria.
Lo mismo sucede con los partidos de izquierda, que están manteniendo reuniones entre sí para repetir la fórmula exitosa del Partido Comunista de Armenia en la segunda ciudad más importante del país -Guiumrí (Leninakán)-, donde la lista partidaria encabezada por el entonces ex-alcalde Vartán Jukasian fue la más votada entre las opositoras y se ubicó detrás del oficialista Partido Acuerdo Cívico. Sin embargo, el acuerdo previo alcanzado entre todas las fuerzas opositoras de elegir como intendente al más votado entre ellos, produjo la inesperada y contundente derrota del oficialismo liderado por Pashinian, que si bien había obtenido el 32%, no pudo quebrar a la oposición ni con amenazas ni con chantajes, y finalmente la mayoría opositora (el 68%), eligió a Vartán Jukasian como nuevo Alcalde de Guiumrí.
El gobierno de Pashinian intenta asustar al electorado
"Como resultado de estas elecciones, todos los gobiernos anteriores y todos los oligarcas serán expulsados definitiva e irrevocablemente del campo político", declaró, a modo de vaticinio, Nikol Pashinian hace unos días en una rueda de prensa.
También jugó fuerte el vicepresidente de la Asamblea Nacional y negociador armenio en la recomposición de relaciones con Turquía, Rubén Rubinian, quien casi que de una forma amenazante dijo que "debe ser evitada la llegada al poder del ex presidente Robert Kocharian, así como de las fuerzas políticas lideradas por los oligarcas Samvel Karapetian y Gagik Tsarukian".
Si bien aclaró que "en sí mismo, su elección no es un delito si son elegidos de forma justa", trajo a colación la situación generada en la segunda ciudad armenia, donde el gobierno perdió contra la oposición, que eligió como intendente a Vartán Jukasian, del Partido Comunista. El vice parlamentario dejó en claro que ahora Jukasian está preso y lo mismo podría pasar con los opositores que derroten al gobierno en las elecciones generales.
Como antecedente de esta amenaza, vale tener en cuenta que a Jukasian le habían abierto una causa judicial antes de las elecciones y luego lo arrestaron (aún el poder judicial no logra juntar las pruebas que le permitan sostener su falsa acusación). Y lo mismo pasa con los principales candidatos opositores: todo tienen causas judiciales abiertas por funcionarios del gobierno.













Comentarios