A 111 años del genocidio armenio: "Resistir y enfrentar la traición y las políticas genocidas del imperialismo, el sionismo y el panturquismo"
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Declaración de la Unión Cultural Armenia y su Juventud (JUCA) en un nuevo aniversario de la masacre planificada y ejecutada por el Estado turco contra el pueblo armenio.

Se cumple el 111° aniversario del genocidio de armenios -y de otros pueblos- que habitaban el territorio del imperio otomano y desde la Unión Cultural Armenia y su Juventud rendimos homenaje a la memoria de quienes cayeron víctimas del plan genocida planificado y perpetrado por el gobierno de los Jóvenes Turcos, con la colaboración de Alemania y el financiamiento y la complicidad de las potencias occidentales y el sionismo.
En nuestro país, a lo largo de las décadas, hemos recibido la solidaridad y el apoyo militante a nuestra lucha y reclamos de justicia de parte de la sociedad, de las organizaciones sociales y partidos que representan la pluralidad del espacio político nacional, y, particularmente, de quienes conforman el movimiento de derechos humanos, a partir de la experiencia que construimos como pueblo en lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Queremos destacar el ejemplo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que hace cincuenta años decidieron enfrentar a la dictadura militar que desapareció, torturó y asesinó a 30.000 compañeros y compañeras, entre quienes están los 22 armenios y armenias que sufrieron en carne propia lo mismo que les contaban sus padres y abuelos del genocidio armenio.
La solidaridad inquebrantable de nuestra sociedad junto a la inclaudicable y permanente lucha de la colectividad armenia se tradujeron en la Ley 26.199, que fue sancionada el 13 de diciembre de 2006 y promulgada el 11 de enero de 2007, que establece el 24 de abril de cada año como "Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos" en conmemoración del genocidio armenio.
También fue en nuestro país donde el juez federal Norberto Oyarbide (fallecido el 1º de septiembre de 2020), emitió una sentencia histórica que declaró que "el Estado turco cometió el delito de genocidio en perjuicio del pueblo armenio" entre 1915 y 1923. Esta sentencia, emitida por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 5, tuvo entidad de sentencia definitiva y consistió en el reconocimiento oficial del Genocidio Armenio dentro del Poder Judicial de Argentina. La sentencia de Oyarbide es considerada un hito en la historia de los derechos humanos y la justicia penal.
En esta misma dirección, en muchos otros países de los cinco continentes gobiernos, parlamentos nacionales, concejos provinciales y municipales, autoridades y funcionarios de Estado, han reconocido el genocidio armenio, condenando a quienes lo perpetraron y exigiéndole a sus herederos -los sucesivos gobiernos de Turquía- cesar con su persistente negacionismo, aceptar el crimen cometido y comenzar el camino de la reconciliación a partir de hacer justicia.
Sin embargo, todas estas declaraciones solidarias con los descendientes de las víctimas y condenatorias de los genocidas y de quienes en la actualidad llevan adelante una práctica política negacionista, parecen ser simples manifestaciones coyunturales o “documentos oficiales” que quedan para la historia, ya que no tienen hasta el momento ninguna incidencia en la práctica concreta no sólo para lograr justicia en este crimen de lesa humanidad, en particular, sino tampoco para prevenir o detener los innumerables matanzas masivas y genocidios que se sucedieron a lo largo y ancho del planeta desde ese momento hasta nuestros días.
Ni el crimen de más de dos millones de armenios, asirios, árabes y griegos pónticos cometidos por el Imperio Otomano, ni el asesinato de más de 30 millones de soviéticos (rusos, bielorrusos, armenios, georgianos, judíos, gitanos y decenas de otras identidades) y europeos durante la Segunda Guerra Mundial por parte de la Alemania nazifascista y sus aliados, sirvieron como lección para una humanidad que parece dispuesta a seguir repitiendo los momentos trágicos de la historia, pero en esta oportunidad, poniendo a la civilización humana y al planeta al borde de su extinción.
En un mundo donde el imperialismo norteamericano, el europeísmo, el sionismo, el panturquismo y otros proyectos hegemónicos y exclusivistas menores cierran filas conformando un bloque dominante político-militar-financiero fascista, pensar en luchas aisladas, en reclamos particulares y en salidas individuales significa contribuir con los enemigos de los pueblos, legitimando y reproduciendo así su sistema de dominación, opresión, explotación y supresión de identidades.
Por eso, no podemos conmemorar un nuevo aniversario del genocidio armenio sin condenar las mismas prácticas genocidas y los crímenes que hoy se llevan adelante en el mundo.
Nosotros, descendientes directos de las víctimas del genocidio armenio:
-condenamos el destierro de los 120.000 habitantes de Karabaj y las vergonzosas sentencias a las que fueron sometidos los altos funcionarios armenios de Artsaj, que siguen en las cárceles de Bakú como rehenes del régimen de Aliyev;
-denunciamos una vez más el genocidio en Gaza y la ocupación de Palestina, que ya lleva ocho décadas;
-condenamos la agresión a Irán y apoyamos su legítimo derecho a defenderse de los crímenes del imperialismo y del sionismo;
-condenamos los ataques contra El Líbano y la invasión de su territorio soberano;
-condenamos el golpe de Estado en Siria y al gobierno panturquista instalado con el apoyo y financiamiento de Washington, Tel Aviv y Ankara;
-condenamos el criminal bloqueo contra la Cuba Socialista -que ya lleva más de seis décadas- y el secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, exigiendo su inmediata libertad.
Asimismo, denunciamos a los Estados Unidos, Gran Bretaña, la Unión Europea, al sionismo y al panturquismo -liderado por el gobierno de Erdogan- como los principales promotores de las guerras y las prácticas genocidas llevadas adelante durante las últimas décadas, avasallando el derecho internacional y los derechos de cada uno de los pueblos que fueron y son víctimas de su política fascista.
Desde la Unión Cultural Armenia y su Juventud, en el 111° aniversario del Genocidio Armenio, llamamos a nuestras organizaciones sociales y políticas hermanas y compañeras, instituciones armenias y de otras comunidades, a unir causas, aglutinar fuerzas y aunar esfuerzos para hacer realidad nuestra lucha por la Paz, la Amistad y la Solidaridad entre los pueblos, la defensa de nuestros derechos y el triunfo definitivo del NUNCA MÁS.
Unión Cultural Armenia
Juventud de la Unión Cultural Armenia
Buenos Aires, 24 de abril de 2026













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