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Adrián Lomlomdjian: "Nacimos HOK, nos desarrollamos como Unión Cultural Armenia y somos la causa de los pueblos es una sola"

hace 14 horas
8 min de lectura

El presidente de la Unión Cultural Armenia dio un emotivo discurso durante la Gala Centenario de la institución, donde hizo una breve reseña de estas diez décadas.



Redacción NOR SEVAN


Discurso completo del compañero Adrián Lomlomdjian, durante el Almuerzo Centenario de la UCA, realizado el domingo 6 de septiembre de 2026 en la Sala Siranush del Centro Armenio:


"Para empezar, quiero agradecerle a cada uno y cada una de ustedes su presencia aquí, en nuestro almuerzo centenario, en lo que denominamos la fiesta del activo institucional y nuestro entorno más cercano -aunque debemos confesar que nos quedamos algo cortos con los lugares-.


Pero todavía nos quedan momentos para celebrar, como el festival 66° aniversario del KAIANE, el acto académico-cultural del centenario en esta misma sala el lunes 30 de noviembre, la muestra anual de nuestra escuela integral de cultural y el relanzamiento y presentación de nuestro grupo de teatro, ambas a principios de diciembre.


También quiero agradecerles a mis compañeros y compañeras del día a día, quienes confiaron y confían en mí, y me honraron con esta oportunidad.


Durante este verano, más exactamente el sábado 17 de enero, nos convocábamos en nuestra sede para rememorar aquella histórica jornada del domingo 17 de enero de 1926, cuando más de 50 compañeros y compañeras se reunían en la casa del matrimonio compuesto por Barkev Efeyan y Araxi Garakian, en la esquina de Avenida De los Incas y Torrent, y creaban la primera filial argentina de HOK-Hayastaní Oknutian Komité (Comité de Ayuda a Armenia), que con los años se convertiría en la Unión Cultural Armenia.


El mismo día, pero cien años después, comenzamos las celebraciones de este momento tan especial, como es cumplir un siglo de vida con objetivos claros, actividades múltiples -culturales, sociales, políticas-, compromiso inquebrantable y siempre tratando, esforzándonos por mantener la coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos.


Tengo mucho, muchísimo para hablar y compartir con ustedes sobre estas diez décadas, pero quiero no desentonar y respetar el taiming de la fiesta. Por esa razón, elegí leer y ser lo más breve posible para adaptar el mensaje institucional al ambiente festivo reinante, intentando no pasar por alto algunas cuestiones fundamentales que hicieron al nacimiento de nuestra organización y a su permanencia y vigencia hasta hoy, plena y en constante crecimiento.


Cuando nació HOK en Buenos Aires, en enero de 1926, lo hizo como respuesta al llamado de la Madre Patria, que, por un lado, abría sus brazos y comenzaba a recibir a sus hijos refugiados por el mundo y, por el otro, no dudaba en aglutinar fuerzas y unir voluntades a través del HOK, creado en 1921 con el objetivo principal de sumar a todos en el proceso de renacimiento nacional, social y cultural proyectado por el gobierno de la Armenia Soviética.

Luego de estar siglos sufriendo opresión, explotación, matanzas y privaciones -que pusieron al pueblo armenio al borde de su extinción-, el nacimiento de la República el 28 de mayo de 1918, su posterior sovietización y la elección del desarrollo socialista de la sociedad dieron inicio a un período histórico e inolvidable, uno de los más importantes dentro de la milenaria historia armenia.


Y aquí, en Buenos Aires, en una colectividad que comenzaba a estructurarse a partir de la conformación de varias instituciones, hubo decenas y cientos de connacionales -en su mayoría, sobrevivientes del genocidio- que no dudaron en creer en esa nueva etapa que comenzaba para Armenia y su pueblo. Y fue así que decidieron fundar la filial de HOK como estructura que aglutine no sólo a todos aquellos que estaban dispuestos a colaborar con la reconstrucción de Armenia, sino también a quienes compartían políticamente los lineamientos generales de ese renacimiento.


Las primeras actividades de HOK se hicieron en el salón de la Casa Colonial Armenia (Centro Armenio), de la avenida San Juan 1537, y en salones cedidos por otras organizaciones amigas, hasta que en 1928 la filial Shirak de HOK inauguró la Biblioteca Ereván a una cuadra de la Casa Colonial Armenia, más precisamente en San Juan 1483. Es decir, en 1928 nuestra institución tenía su primera sede y desde ese momento siempre tuvo su lugar en el mundo.


Hasta finales de 1937, los compañeros y compañeras de las filiales de HOK realizaron variadas e innumerables actividades, entre ellas, recaudar fondos para contribuir con la concreción de diversos objetivos de HOK en Armenia; celebrar los 29 de Noviembre con verdaderas fiestas populares; organizar veladas culturales como la proyección de películas y la distribución de diarios, revistas y libros que llegaban de la Armenia Renacida; participar como promotores y protagonistas en la creación de nuestras iglesias y escuelas en el país.


Cuando el gobierno de Armenia Soviética decidió cesar el funcionamiento de HOK, en la mayoría de las comunidades de la diáspora esas estructuras lograron mantenerse cambiando su denominación. Nosotros no fuimos la excepción. Así, a partir de 1938, la institución se llamó Unión Cultural de Armenios Residentes en la República Argentina (UCARRA) por algunos años, hasta que finalmente fue inscripta en la Inspección General de Justicia como Unión Cultural Armenia de la República Argentina.

Al recorrer las páginas de la historia y leer algunos documentos y las crónicas del accionar de HOK en las décadas del veinte y treinta, uno comienza a ver nombres y apellidos que luego volvemos a leer en los cuarenta y cincuenta, en los sesenta, setenta y ochenta, y por qué no, en los noventa y el nuevo siglo, pero ya, claro, apellidos presentes a partir de la continuidad que garantizaron sus hijos y nietos.


Y, precisamente, es esta rica historia en la que estamos trabajando para que quede plasmada en una revista y, posteriormente, en un libro más completo en cuanto a datos, para que nosotros y las generaciones venideras conozcamos nuestra verdadera historia.


A lo largo de estos cien años nuestra institución también sufrió los vaivenes y desencuentros que se producen a partir de tener que proyectar un accionar colectivo unitario en espacios políticos no partidarios, donde existen coincidencias en temas fundamentales, pero aparecen los matices a partir de plantear los “para qué”, “cómo hacerlo”, “con quiénes”, etc.


Cada uno de nosotros parte desde su propia experiencia de vida acumulada, desde aquello que escuchó en su hogar y en reuniones familiares; en debates y prácticas desarrolladas en los espacios educativos, culturales, laborales por los que transitó. Y desde esa realidad, en la institución surgen las lógicas diferencias y nace el intercambio de ideas, el debate de posiciones. Y pueden pasar dos cosas: comienzan las fisuras hasta llegar al quiebre, o se tiene la capacidad de abordar las situaciones conflictivas y las diferencias, mediando, dialogando y haciendo ver que el objetivo común está por encima y es lo que nos convoca y mantiene en un mismo espacio.



En los distintos momentos institucionales hemos sufrido de las dos: fisuras y quiebre; también fuertes debates y reagrupamiento de fuerzas detrás del objetivo común. Pero como fue esta última la actitud que finalmente prevaleció en la mayoría de los casos, llegamos hasta este presente donde quienes tuvimos el privilegio de activar y trabajar en la organización con muchos de los fundadores y hacedores de HOK, hoy compartimos la conducción institucional con las nuevas generaciones que al igual que lo hicimos nosotros, toman ese pasado como propio, con orgullo y compromiso, sin que ello nos prive de tener una mirada crítica que nos permita analizar lo positivo y negativo de cada etapa institucional y tomarlo como experiencia para nuestro accionar.


Porque si hay algo que tenemos en claro y tratamos de mantener presente y vigente como una de nuestras principales ideas rectoras es que ninguno de nosotros es imprescindible, pero sí que necesitamos de todos y todas. Y que la vigencia de la Unión Cultural Armenia y de sus frentes de trabajo es el mérito de cada uno, de las capacidades y cualidades individuales, pero desde el compromiso y el trabajo colectivo.

Hoy, mientras celebramos nuestro centenario, vivimos un momento especial desde lo institucional, ya que hemos logrado mantener en funcionamiento permanente dentro de nuestra organización distintos frentes culturales, sociales, políticos y deportivos, con un activo superior a las 200 personas. Y, créanme, que lo hacemos con mucho esfuerzo, pero también con mucha juventud.


Sí, tenemos una juventud que admiramos, maravillosa, que nos enorgullece a cada momento, que no sólo pone el lomo cuando debe hacerlo, sino que participa activamente en la elaboración de proyectos, en llevarlos adelante y en representar a la institución en diversos espacios comunitarios, intercolectividades y nacionales. Nuestra juventud, la JUCA, que tuvo una presencia fundamental en la historia institucional, hoy la mantiene y potencia con vistas al futuro.


Retomando el tema de los frentes de trabajo institucional, allí, como siempre durante las últimas décadas, uno comienza nombrando al Conjunto KAIANE (nuestro Acorazado Potemkin, lo llamo yo), que luego de 66 años mantiene una vigencia y excelencia que sorprende a muchos, pero, además, cada año reafirma su compromiso militante allí donde se lo requiere.

Y en esa misma disciplina, nuestras queridas y queridos GARODALÍ, y nuestros inigualables JUVENILES, que cada sábado llenan de alegría la Casa de la Cultura Armenia. Ahora, también se sumó el Grupo de Danzas Etnográficas, un nuevo espacio para quienes siguen manteniendo la pasión por la danza.


Y sigo.


Ya con casi una década y media de funcionamiento, nuestra Escuela Integral de Cultura, que desarrolla sus actividades todos los días sábados en las instalaciones del Colegio Arzruní, recibe a decenas de niñas y niños que aprenden idioma, danza, música, teatro, artes plásticas, gastronomía e historia. Con una particularidad para destacar: las y los docentes son nuestros jóvenes.


Pero eso no es todo.


Hace una semana fuimos testigos de una velada histórica, como lo fue la primera presentación del Ensamble Orquesta y Coro Aram Khachaturian, con casi cuarenta coreutas y músicos en el escenario de Marash, brindándonos un concierto extraordinario que emocionó a los más de 300 asistentes. Como podemos apreciar, y como lo repiten muchos, nuestra sede tiene bien merecido el nombre de Casa de la Cultura.


Nacimos como una organización de apoyo a Armenia, comprometida con la lucha a nivel nacional y con la solidaridad internacionalista. Y hoy, cien años después, seguimos manteniendo y desarrollando nuestras relaciones con Armenia, seguimos haciendo nuestro aporte a la armenidad, pero siempre preservando de manera inquebrantable y militante nuestro compromiso internacionalista con la lucha de los pueblos y a nivel nacional, aportando a la unidad del campo popular argentino.

Llevamos adelante una intensa actividad política. Formamos parte de IARA, que es la coordinadora de instituciones armenias de la República Argentina -de la que somos cofundadores- y nuestros compañeros integran las comisiones directivas del Colegio Armenio Arzruní y del Instituto Bakchellian.



Asimismo, seguimos presentes en distintos espacios extracomunitarios como el Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos; el Frente Antifascista de Argentina; el Comité de Solidaridad con Palestina; la Casa Argentina de Amistad con Cuba; el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia; y trabajamos mancomunadamente y realizamos actividades conjuntas con clubes que integran la Federación de Instituciones rusas, bielorrusas y ucranianas; con la Federación de Entidades Palestinas de la Argentina; con la Federación de Entidades Culturales Judías de la República Argentina; con la Federación de Entidades Gallegas; y otras colectividades asentadas en el país.


Somos armenios, argentinos, latinoamericanos. Somos antifascistas y antimperialistas. Queremos y luchamos por un mundo sin explotación ni opresión, con paz, amistad y solidaridad entre los pueblos.


Nacimos HOK, nos desarrollamos como Unión Cultural Armenia y somos 'la causa de los pueblos es una sola'.


Felices 100 años a la UCA y gracias a cada una y cada uno de ustedes por todo lo que hicieron y siguen haciendo para que esta hermosa historia continúe.


¡Salud, queridas compañeras y compañeros!".



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Fue fundado en 1999 como continuidad de los periódicos Estrella Roja, Shirak, Verelk, Hai Mamul, Hai Guiank, Ereván y Seván de la Unión Cultural Armenia. A lo largo de su historia de casi un siglo, la prensa institucional mantuvo la periodicidad, a pesar de las prohibiciones y clausuras sufridas por las dictaduras militares de turno. Hoy, en su formato digital mantiene los objetivos y principios de sus fundadores aportando su granito de arena a la construcción de una sociedad sin explotadores ni explotados, con paz, amistad y solidaridad entre los pueblos.

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