Cuando los Tribunales dejan de impartir justicia...
- Redacción NOR SEVAN
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Un sector importante del Poder Judicial de Armenia intenta por todos los medios -incluso, avasallando la Constitución Nacional- acompañar la política llevada adelante por Pashinian y sostener el andamiaje represivo dirigido desde el Estado armenio.

Redacción NOR SEVAN
Así como las fuerzas represivas internas (policías, divisiones especiales, agentes de seguridad nacional y de inteligencia) y los medios masivos de comunicación públicos cumple casi que sin fisuras los dictados del primer ministro Pashinian y sus socios extranjeros -occidentalistas, panturquistas y sionistas-, dentro del Poder Judicial de Armenia hay aún un sector importante, que -ya sea por temor o por coincidir en la defensa de los mismos intereses- continúa al pie de la letra cada paso del plan de gobierno del primer ministro armenio, que tiene en el centro de su mira a la armenidad.
Contraviniendo la Constitución y varios tratados internacionales a los que Armenia adhiere, el Tribunal de Primera Instancia de la región de Armavir dictó medidas cautelares en una demanda interpuesta por el obispo Guevorg Saroyan, quien fue depuesto de sus funciones como Primado de la Diócesis de Masis por Su Santidad Karekín II.
En lo particular, el Tribunal restituyó a Saroyan como jefe de la Diócesis en espera de que se emita una decisión judicial final tras las acciones procesales pertinentes.
El abogado y representante de la Santa Sede de Echmiadzín, Ara Zohrabian, declaró que la decisión del Katolicós de todos los armenios, Karekín II, de destituir al obispo Guevorg Saroyan de su cargo de Primado de la Diócesis de Masis no puede ser impugnada ante los tribunales.
Zohrabian recordó que según el artículo 61 del Estatuto de la Iglesia Apostólica Armenia, el jefe de una Diócesis es nombrado y destituido exclusivamente por el Katolicós, y tales decisiones no están sujetas a revisión judicial. También hizo referencia a la Constitución de Armenia, a la Ley de Libertad de Conciencia y la Ley de Relaciones entre la Iglesia Apostólica Armenia y la República de Armenia, que establecen claramente la autonomía de la Iglesia.
Zohrabian también citó decisiones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en las que ha enfatizado repetidamente que los tribunales estatales no tienen derecho a interferir en los asuntos internos de las organizaciones religiosas. Y citó el ejemplo de un sacerdote católico despedido por un obispo, disputa que fue llevada al TEDH, que catalogó de inadmisible la denuncia y defendió la autonomía de la Iglesia.
El obispo Saroyan exige a través del tribunal que se revoque el decreto del Katolicós del 10 de enero de 2026, que lo destituyó de su cargo como jefe de la diócesis de Masis, y que se lo restituya en sus funciones. En su reemplazo, el Katolicós de todos los armenios designó al Archimandrita Rubén Zarkarian, a quien Saroyan no le permite hacerse cargo de sus funciones.
Ayer, varios clérigos de la Diócesis de Masis denunciaron públicamente que diversas personas, desde empleados municipales y asesores de funcionarios públicos hasta individuos cercanos a los sacerdotes que le juraron fidelidad a Pashinian, los estuvieron llamando por teléfono e intentando mantener "conversaciones" con ellos, a fin de "persuadirlos" para que se unan al depuesto ex-líder de la Diócesis y acepten su liderazgo, contrariando así la decisión de Su Santidad Karekín II. En algunos casos, los religiosos aseguraron que ciertas personas los presionaron para que "abandonen sus iglesias".













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