Echmiadzín suma voluntades en defensa de la Iglesia Apostólica Armenia
La Santa Sede rechazó con firmeza las acciones de las autoridades y la creación de una comisión de asuntos eclesiásticos en el parlamento. Se instó a los diputados a mostrar sobriedad, dejar de abusar del poder y abandonar los intentos de establecer control político sobre la Iglesia.

Redacción NOR SEVAN
El 9 de octubre, bajo la presidencia de Su Santidad Karekin II, Patriarca Supremo y Katólicos de Todos los Armenios, se celebró en la Santa Sede una sesión el Consejo Espiritual Supremo. El tema principal tratado fue la campaña ilegal desatada por las autoridades armenias contra la Iglesia Armenia y los procesos iniciados en la Asamblea Nacional dentro de este marco. Se adoptó una declaración en la que señala que se enfatiza que "se defenderán los derechos de la Iglesia Armenia por todos los medios legales".
"Expresamos nuestro firme rechazo a la creación de un llamado comité de estudio de crisis en la Iglesia Apostólica Armenia por parte de la Asamblea Nacional, que forma parte de las acciones antieclesiásticas del primer ministro armenio. Esta iniciativa vuelve a violar los principios fundamentales internacionalmente reconocidos de libertad religiosa y autonomía de la Iglesia, lo que constituye un serio y abierto desafío al Estado de derecho en el país.
La fuerza política gobernante intenta interferir en la vida interna y el autogobierno de la Iglesia Armenia, utilizando todos los medios ilegales, la represión, y poniendo obstáculos artificiales a las actividades eclesiásticas”, dice la declaración en su párrafo inicial.
La Santa Sede considera “profundamente preocupante que la Asamblea Nacional también se esté convirtiendo en una plataforma para la corrupción” y sea utilizada para “sembrar sentimientos antieclesiásticos, difundir odio contra la Iglesia, acusaciones e insultos sin fundamento”. Asimismo, se deja en claro que “al comté parlamentario creado” se le han brindado competencias y jurisdicciones no previstas por la ley para tomar decisiones en temas relacionados a la vida interna de la Iglesia.
La Iglesia Apostólica Armenia llamó a la mayoría parlamentaria “para que demuestre sobriedad y responsabilidad, actuando exclusivamente dentro del marco de los poderes constitucionales” y subrayó que “los intentos de establecer control político sobre la vida interna de la Iglesia o de usurpar los poderes de los cuerpos canónicos de la Iglesia no están justificados en absoluto”.
“Este proceso, basado en falsedades, calumnias y delirios, inevitablemente tendrá un impacto negativo en la vida nacional, conducirá a nuevas divisiones y a hostilidad e intolerancia en la sociedad. Mientras tanto, los desafíos internos y externos que enfrenta la patria nos obligan a todos a estar unidos y firmes”, dice en su párrafo final la declaración, declarando la disposición de la Santa Sede a proteger los derechos de la Iglesia y de los creyentes por todos los medios legales a su alcance.

Previamente, el 6 de octubre, el Katolicós de todos los armenios recibió en la Santa Sede a un grupo de abogados, defensores de derechos humanos y especialistas en derecho constitucional, con quienes discutió e intercambió opiniones e ideas sobre los mecanismos de protección legal de San Echmiadzín frente a las acciones antieclesiásticas de las autoridades armenias.
Cabe recordar que el pasado viernes 2 de octubre, la facción gobernante creó una comisión parlamentaria para estudiar la “crisis en la Iglesia”, que fue boicoteada por la oposición. La “comisión investigadora para la renovación de la Iglesia” está encabezada por un diputado del Partido Acuerdo Cívico, ex jefe de la Comisión de Integración Europea, Armán Yeghoyan.













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