"Las elecciones fueron una protesta nacional contra la humillación"
- 22 jun
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El ex Canciller armenio Vartán Oskanian dejó en claro que las elecciones del pasado 7 de junio no fueron para elegir entre Rusia u Occidente, sino que demostraron que luego de ocho años, Nikol Pashinian no logró conquistar la confianza mayoritaria del pueblo.

Redacción NOR SEVAN
“Las elecciones parlamentarias en Armenia no fueron un referéndum sobre la elección entre Moscú y Bruselas, ni un enfrentamiento ideológico entre Oriente y Occidente. Fueron una protesta nacional contra la humillación, la derrota, la coerción y la continua destrucción del Estado armenio”, afirmó el ex ministro de Asuntos Exteriores armenio, Vartán Oskanian.
Según él, los comentarios internacionales sobre las recientes elecciones parlamentarias en Armenia han resultado peligrosamente superficiales. La mayoría de las publicaciones extranjeras presentaron la votación como un enfrentamiento geopolítico entre un gobierno prooccidental y una oposición supuestamente prorrusa. Si bien esta narrativa puede resultar conveniente para el público extranjero, es profundamente engañosa. Transforma una profunda crisis nacional en un eslogan diplomático, ignorando así el verdadero significado de lo sucedido, opinó el diplomático.
"Los resultados oficiales pueden querer demostrar lo contrario, pero la realidad política es clara: Nikol Pashinian no se ha ganado la confianza del pueblo armenio", subrayó Oskanian, agregando que “Armenia no necesita un gobierno que utilice la retórica de la paz mientras prepara a la sociedad para nuevas concesiones. Tampoco necesita que su debate nacional se convierta en una caricatura de una elección entre Rusia y Occidente”.
“El pueblo armenio ya se ha expresado con mucha más claridad de la que reflejan los resultados oficiales. No votaron por una nueva fase de humillación. No votaron por borrar Artsaj de la memoria nacional. No votaron por reconocer lo inevitable de cada exigencia de Azerbaiyán. No votaron por intercambiar soberanía por el aplauso extranjero. Votaron por Armenia: por su dignidad, su identidad, su orden constitucional y su derecho a existir no como moneda de cambio entre grandes potencias, sino como un Estado soberano”, concluyó Vardán Oskanian.













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