Lenin volvió a Jerson

Liberada la ciudad ucraniana de Genichesk de la ocupación de las fuerzas nazis, el monumento de Lenin volvió a ser emplazado en la plaza central.

Por Adrián Lomlomdjian


La operación especial militar que lleva adelante Rusia en la Ucrania ocupada por el nazismo -con el financiamiento y el apoyo militar de Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN-, no sólo está pariendo un nuevo status quo internacional, sino también se transformó en generadora de situaciones que muchos creían imposibles o lejanas, en cuanto a su concreción.


Las fotos y videos del izamiento de la Bandera Roja de la Victoria en cada uno de los poblados y ciudades liberadas en Lugansk, Donetsk y Ucrania, se convirtieron quizá en lo más visto y difundido a lo largo y ancho del planeta, como símbolo concreto del deseo y del sueño cumplido, no sólo de los pueblos de la región, sino de quienes en los cinco continentes mantienen inquebrantables sus ideales y la lucha por hacerlos realidad.


Si hubo una diferencia entre el anticomunismo y antisovietismo militante en Ucrania con el practicado en el resto de las repúblicas de la ex URSS, fue que en Kiev estuvo acompañado por una legislación que penaliza todo lo relacionado a la Unión Soviética y el comunismo, además de haber permitido la llegada al máximo escalón del poder a los representantes de las organizaciones nazifascistas locales.


El proceso de "des-sovietización", y al mismo tiempo de "europeización" de Ucrania, incluyó no sólo dedicar gran parte de sus esfuerzos a lo largo de estos treinta años de restauración capitalista a tergiversar y falsificar la historia propia y la construida junto a los pueblos hermanos de la URSS, sino también a formar a las nuevas generaciones en los laboratorios intelectuales existentes mayoritariamente en Estados Unidos y Europa, donde jóvenes del antiguo campo socialista son transformados en simples personeros y defensores de los intereses de Occidente, contrarios a los de sus Estados nacionales.


Y este proceso trajo consigo la destrucción de cientos, miles de monumentos soviéticos. Estos, en muchos casos, eran de héroes y líderes populares comunes y, en otros, de importantes hombres y mujeres que habían contribuido en las distintas facetas del desarrollo nacional de cada una de las repúblicas. Pero también, se destruyeron monumentos que eternizaban la sincera hermandad y confraternidad entre esos pueblos hermanos, que intentaron -y lograron por siete décadas- construir un espacio común y una vida mejor para todos.


Hoy, a sólo un día de cumplirse un nuevo aniversario del nacimiento de Vladimir Lenin, líder histórico del movimiento revolucionario y de la Unión Soviética, en la liberada ciudad ucraniana de Genichesk, en Jerson, los patriotas ucranianos, rusos y de otras nacionalidades que siguen habitándola, podrán homenajearlo nuevamente en la plaza central, ya que acaba de ser restaurado su histórico monumento.


En julio de 2015, como consecuencia del golpe de Estado producido un año antes en Kiev y la adopción en la Rada (Parlamento) de la ley "Sobre la condena en Ucrania de los regímenes totalitarios comunistas y nacionalsocialistas, y la prohibición de la propaganda de sus símbolos", se decidió desmontar el monumento dedicado a Lenin en Genichesk, entre otros cientos de monumentos soviéticos destruidos en Ucrania por las hordas nazis que llegaron al poder.

Pero el proceso de "des-sovietización" no contó jamás con la simpatía mayoritaria del pueblo ucraniano, que fue víctima de la alianza de los nazis locales con los gobiernos occidentales. Por ello, rápidamente, el nuevo gobierno nacido del sangriento golpe de Estado ilegalizó al Partido Comunista (tercera fuerza en el Parlamento de Ucrania), a otras fuerzas de izquierda y a los sindicatos, reprimiendo con dureza a quienes se resistiera. Hubo "fusilamientos" en la vía pública y la barbarie criminal protagonizada por los nazis ucranianos incluyó la quema de la sede central de los sindicatos con decenas de personas en su interior, y a quienes intentaban escapar de la muerte saltando por las ventanas, les disparaban desde el exterior. Estos asesinos son "la democracia" que protege, arma y financia Occidente.


Pero este clima represivo no logró nunca someter al pueblo. Por eso, el entonces alcalde de la ciudad de Genichesk informaba aquella decisión de esta forma: "Cumplimos la decisión adoptada y cumplimos la 'ley de descomunización'. Pero no permitimos que este monumento sea tirado ni destruido, lo dejamos para la historia. Hoy lo tenemos en custodia en una de las empresas de servicios públicos".


Finalmente, Lenin volvió a Genichesk.


Pero como era de esperar, la Fiscalía de Ucrania abrió un caso penal "por la instalación del monumento a Vladímir Ilich Lenin en la plaza central de la ciudad 'temporalmente ocupada' de Genichesk, región de Jerson".


Lo más importante es que mañana, 22 de abril, los residentes de la ciudad podrán depositar flores al pie del monumento del líder histórico de la URSS. Y detrás, en el edificio del gobierno local, flameará la Bandera Roja de la Victoria.

SUMATE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM

RECIBÍ EL NEWSLETTER

Te escribimos correos una vez por semana para informarte sobre las noticias de la comunidad, Armenia

y el Cáucaso con contexto y análisis.

eNTRADAS MÁS RECIENTES

VOLVEMOS-05.png

NECESITAMOS TU APOYO
PARA HACER PERIODISMO DESDE EL PIE

Si llegaste hasta acá...

Es porque te interesa la información con análisis y contexto. NOR SEVAN tiene el compromiso desde hace más de 20 años de informar para la paz y cuenta con vos para renovarlo cada día.

Unite a NOR SEVAN

  • Instagram - Círculo Blanco
  • Facebook - círculo blanco
  • Twitter - círculo blanco
  • Telegram_X_2019_Logo-01
  • YouTube - círculo blanco