"Resulta simplemente ridículo hablar de competencia política"
El experto en medios y especialista en Seguridad de la Información, Tigrán Kocharyan, asegura que las elecciones locales del próximo domingo expresarán el temor y la desilusión reinantes en gran parte de la sociedad armenia.

Redacción NOR SEVAN
El próximo domingo 25 de octubre se celebrarán elecciones a los órganos locales de autogobierno en 21 comunidades de Armenia, entre ellas Artashat, Armavir, Araks, Gavar, Martuni, Vardenis, Stepanavan, Garni, Tsaghkadzor, Hrazdan, Artik, Ichevan y Yeghegnadzor.
El diario "Golos Armení" (Voz de Armenia) -en su sitio web en idiomas ruso y armenio- publica una entrevista realizada por la periodista Lana Mshetsyan al experto en Seguridad de la Información, Tigrán Kocharyan, quien brinda detalles no sólo relacionados a los comicios del fin de semana, sino a la situación general del país y, puntualmente, al clima político reinante.
Para Kocharyan, las elecciones locales del próximo domingo se llevan adelante en un contexto similar a las últimas elecciones nacionales, con un aparato estatal represivo trabajando a pleno y con una enorme diferencia en recursos materiales y humanos -dinero, funcionarios y empleados públicos- entre el oficialismo y las fuerzas de oposición. A eso hay que agregarle el temor a las represalias y la apatía en importantes sectores de la sociedad, que son testigos de la protección de la que goza el actaul gobierno armenio a escala internacional.
"De qué seguridad o legitimidad podemos hablar si antes de votar se les dice a los directores y directoras de escuelas, en reuniones a puerta cerrada, de que 'si votan mal, como mínimo no habrá dinero', y como máximo, podrían ser despedidos o judicializados. En estas condiciones, votar se transformó en un acto de supervivencia banal para los miembros asustados de las distintas comunidades. Ningún resultado puede ser considerado un apoyo sincero al partido gobernante. Ya lo vimos en las útlimas y vergonzosas elecciones generales de junio", subrayó Kocharyan.
Según él, "resulta simplemente ridículo hablar de competencia política cuando la maquinaria represiva estatal, que trabaja según los 'más altos estándares de la democracia', se activa instantáneamente contra cualquier líder opositor fuerte local".
El experto en Seguridad de la Información señaló que dicho escenario se desarrolla casi que de manera automática. "Si por ejemplo, un candidato del Partido Armenia Fuerte aparece en Stepanavan y empieza a reunir mucha gente a su alrededor, entonces las fuerzas de seguridad inmediatamente comienzan a urgar entre viejas carpetas polvorientas del armario. A la otra mañana -hayan encontrado algo o no- comienza la puesta en escena, allanamientos, detenciones y una señal clara para el resto: si se presentan, les pasará lo mismo", enfatizó Kocharyan.
A diferencia de otros politólogos y analistas, Tigrán Kocharyan considera que "la no participación de muchas fuerzas de la oposición en este 'circo electoral' no es un signo de debilidad, sino una comprensión sobria de la falta de legitimidad en el 'juego electoral', donde el ganador es determinado por la fiscalía y el Servicio de Seguridad Nacional, incluso antes de la apertura de las urnas".
Destacó que al oficialismo nacional "no le resulta rentable discutir los problemas reales de las comunidades" y por eso, "en lugar de hablar de carreteras rotas, falta de suministro de agua, desocupación masiva y otros graves problemas a solucionar, a los habitantes de las regiones se les venden cuentos geopolíticos y se los asusta con los supuestos representantes del pasado".
"La autonomía de los gobiernos locales en Armenia es un hermoso mito que sirve para elaborar brillantes informes", afirmó el experto, y dio como ejemplo el caso de aquellas ciudades donde triunfa la oposición y de manera instantánea se convierte en objetivo del poder central, en este caso, del gobierno de Pashinyan. "Se han abierto casos penales contra casi todos los jefes de la oposición de las comunidades (Gyumri, Vanadzor, Berd, Masis, etc.), y algunos jefes de comunidades tuvieron 'mala suerte- y perdieron la vida, como en el caso del jefe de Parakar, Volodya Grigoryan", recordó Tigrán Kocharyan.
Para él, "los resultados finales del 25 de octubre nos darán una imagen profundamente distorsionada, que las autoridades intentarán inmediatamente presentar a la sociedad como otro triunfo de la democracia". "Sin embargo, evaluar el verdadero equilibrio de poder únicamente por los porcentajes oficiales del partido gobernante es como juzgar la salud de un paciente por la temperatura en una habitación de hospital", agregó.
Kocharyan sostiene que en las actuales condiciones reinantes de casi total apatía y cuando la mayoría de los ciudadanos decepcionados ignoran el proceso, "desde el oficialismo, el resultado deseado se forja mediante la movilización de empleados estatales severamente controlados, negociaciones y acuerdos alcanzados tras bambalinas".
Más allá de los resultados que se den a conocer finalizados los comicios locales del próximo domingo, Kocharyan asegura que "el apoyo real al régimen de Pashinyan ha tocado fondo hace rato". Por eso, sostiene que "la utilización de los recursos administrativos y del aparato represivo se ha convertido en el único sostén del actual sistema imperante en la república".
"Mientras desde las distintas tribunas oficialistas siguen escuchándose entusiastas consignas sobre las ventajas de los estándares occidentales y del cambio de vectores geopolíticos, en la práctica, el país simplemente se está sumergiendo en un ambiente político donde la estabilidad se basa únicamente en el miedo, el chantaje y la incapacidad de los opositores para unirse", puntualizó Tigrán Kocharyan.













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