Todo comenzó con Ucrania queriendo ingresar a la Unión Europea... Y todavía sigue esperando
- hace 11 minutos
- 3 Min. de lectura
El presidente de Rusia dijo que le parecía lógico que el pueblo armenio opinara y decidiera si quería seguir en la Unión Euroasiática o sumarse a la Unión Europea. Pashinian dijo que no hacía falta y que no era el momento. La experiencia muestra que allí donde hay dudas de triunfo, "Europa no consulta".

Redacción NOR SEVAN
“Actualmente no existe ninguna necesidad objetiva de celebrar un referéndum sobre si Armenia debe permanecer en la Unión Europea o en la Unión Económica Euroasiática”, declaró el primer ministro y candidato del Partido Acuerdo Cívico, Nikol Pashinian, respondiendo a las declaraciones del presidente ruso Vladimir Putin.
“No es asunto nuestro, pero en principio sería totalmente lógico preguntar a los ciudadanos armenios cuál es su preferencia. En base a ello, sacaríamos conclusiones y avanzaríamos hacia una ‘separación’ pacífica, civilizada y mutuamente beneficiosa. Al fin y al cabo, somos testigos de todo lo que ha ocurrido en el caso de Ucrania. ¿Y cómo empezó todo? Con el intento de Ucrania de unirse a la UE”, había declarado el presidente de Rusia, cuando lo consultaron sobre la situación de Armenia.
A pesar de su permanente prédica antirrusa, de su objetivo de separar a Armenia de Rusia y entregarla a los brazos de Occidente -que se evidencia en el plan de gobierno aplicado en los últimos ocho años-, el primer ministro armenio asegura que “mantiene relaciones de trabajo con el presidente ruso basadas en la confianza mutua. “Hemos debatido los temas más delicados en un ambiente tranquilo, respetuoso y amistoso, basándonos en hechos y argumentos”, afirmó Pashinian.
Claro que más allá del buen trato y del respeto existente entre los líderes de ambos países, que hasta la llegada de Pashinian al poder eran y mantenían relaciones de aliados estratégicos, la actualidad nos muestra algo muy distinto, consecuencia directa del trabajo realizado por Pashinian y su equipo, conjuntamente con los Estados Unidos, la Unión Europea, Gran Bretaña, la OTAN, el panturquismo y el sionismo, que ya venían operando en varios espacios políticos y sociales de Armenia.
Si bien Pashinian logró ampliar el porcentaje de la “simpatía” hacia occidente entre los armenios e hizo crecer el antirrusismo a niveles impensados hasta su llegada al poder, la población sigue confiando en Rusia y considerándolo uno de sus aliados principales, mientras la amistad de los pueblos armenio y ruso sigue desarrollándose y fortaleciéndose a partir de múltiples iniciativas generadas desde espacios que van desde la iglesia a los partidos políticos, y desde las universidades a las organizaciones sociales.
Las elecciones generales del próximo 7 de junio en Armenia son cruciales, ya que renovarán completamente la integración de la Asamblea Nacional, que luego deberá elegir al nuevo primer ministro. Entre los principales candidatos, hay sólo dos fuerzas que pregonan el antirrusismo y la integración con Europa, y son los partidos de Nikol Pashinian y de su aliado, Aram Sarkisian. El resto de las fuerzas hablan de mantener buenas relaciones con todos, pero destacan principalmente el rol de Rusia tanto en el desarrollo pasado, como para garantizar un sólido presente y proyectar un futuro luminoso.
“No hace falta enemistarse con Occidente para seguir siendo aliados estratégicos de Rusia. Pero sí parece que debemos ser enemigos de Rusia para que Europa nos incorpore a su familia”, sostienen desde varios sectores de la oposición.
Recordemos que en la reciente Cumbre Armenia-Unión Europea, celebrada en la capital armenia, se firmó un documento de 44 puntos para la asociación estratégica entre Ereván y Bruselas, que incluye el compromiso de Armenia a cumplir con las sanciones aplicadas por Occidente a Rusia. De esta forma, el gobierno de Pashinian parece decidido a no seguir "maquillando" sus objetivos principales y, confiado en que la ayuda de sus aliados occidentales le garantizará la reelección, avanza en su plan de entrega y traición a los intereses nacionales.













Comentarios