Fraude confirmado: la CEC anunció que el opositor Partido Armenia Próspera no logra diputados
- hace 2 minutos
- 4 min de lectura
Tal como lo vinimos anticipando desde el inicio de la campaña electoral, la maquinaria estatal y gubernamental armenia, apoyada y financiada por Occidente, el panturquismo y el sionismo, "garantizó" la permanencia de Pashinian en el poder en unas elecciones vergonzosas, en las que el fraude, las violaciones al Código Electoral, el avasallamiento de los derechos ciudadanos y la represión a los opositores fueron una constante.

Redacción NOR SEVAN
Durante la semana posterior a las elecciones parlamentarias generales en Armenia, y ante las innumerables denuncias presentadas no sólo por las fuerzas opositores sino también por las misiones de observación nacionales e internacionales, la Comisión Electoral Central de Armenia decidió el recuento de votos en cientos de centros de votación e, incluso, anuló las elecciones en tres de ellos, en aquellos donde votaron masivamente -y finalizado el horario de votación- cientos de militares que fueron traídos en camiones.
Luego, ante el descontento y las protestas masivas que se iban sucediendo en amplios sectores de la población debido al evidente fraude electoral en curso, la CEC informaba que el tercer partido opositor, el Partido Armenia Próspera, finalmente lograba superar el umbral del 4% según los resultados preliminares, y tendría su bancada parlamentaria. De esta forma, se intentaba calmar a la población y ponerle freno a las posibles manifestaciones masivas. A pesar de este anuncio, las fuerzas de oposición mantuvieron el alerta, ya que anunciaban que se trataba de una maniobra, mientras continuaban con la persecución, represión y encarcelamiento de sus dirigentes y militantes.
Finalmente ayer, domingo 14 de junio, la Comisión Electoral Central anunció oficialmente el triunfo del Partido Acuerdo Cívico, del actual primer ministro Nikol Pashinian, con el 49,7456% (726.819 votos), seguido por el Frente Armenia Fuerte con el 23,2710% (340.060 votos) y la Alianza Armenia con el 9,9231% (144.983 votos).
Según Vahakn Hovakimian, presidente de la Comisión Electoral Central, el Partido Armenia Próspera no logró superar el umbral del 4% y no entrará en la Asamblea Nacional de Armenia. El PAP recibió 58.287 votos, o el 3,9893%, sin alcanzar el umbral del 4% necesario para entrar en el parlamento.
De esta forma, el régimen de Pashinian y sus socios occidentales, panturquistas y sionistas, le pusieron el "broche de oro" (para ellos) a un proceso fraudulento y vergonzoso, que dejará su huella en la armenidad por muchas décadas.
Sin embargo, a pesar del sistema autoritario y represivo instaurado en el país, y del control casi absoluto ejercido por Pashinian y sus socios sobre la sociedad, aún no está dicha la última palabra, ya que el pueblo siempre tiene reservas y encuentra fortalezas para enfrentar la traición interna y la entrega. Asimismo, las fuerzas opositoras siguen con sus reclamos ante la CEC y varias de ellas hicieron presentaciones ante la Corte Suprema para impugnar las elecciones.
Repercusiones y primeras respuestas
"Estos desvergonzados ejecutores, títeres y lacayos de Aliyev decidieron que el Partido Armenia Próspera no debía entrar en el parlamento", dijo Manuk Sukiasian, candidato del PAP.
Para el actual diputado de la Asamblea Nacional, Gegham Manukian, "la Comisión Electoral Central facilitó la falsificación de los resultados electorales y se convirtió en cómplice de las acciones del primer ministro Nikol Pashinian".
"Presentamos nuestra postura ante la Comisión Electoral Central y expusimos argumentos que demuestran claramente que los resultados de estas elecciones deben declararse inválidos", afirmó Aram Vardevanian, abogado y candidato del Frente Armenia Fuerte.
Durante la masiva concentración de protesta realizada frente al edificio de la Comisión Electoral Central, Vardevanian anunció que el Frente había presentado una petición ante dicha comisión exigiendo la anulación de los resultados electorales y la repetición de las elecciones. El bloque Alas de la Unidad, que no logró obtener escaños en el parlamento, también presentó una petición similar. "Sin embargo, la Comisión Electoral Central nos informó que no programará una repetición de las elecciones. Si el estado de derecho estuviera plenamente vigente en el país, se habría repetido la votación", enfatizó el letrado.
"Las elecciones a la Asamblea Nacional de la República de Armenia, celebradas el 7 de junio de 2026, se llevaron a cabo en condiciones sin precedentes de uso generalizado de recursos administrativos, terror de Estado y flagrantes violaciones electorales. En lugar de garantizar el desarrollo normal de las elecciones, el régimen actual las ha convertido en un caldo de cultivo para el discurso de odio, la represión generalizada y las detenciones. Los resultados publicados de las elecciones fueron ampliamente falsificados y no pueden considerarse como la libre expresión de los ciudadanos de la República de Armenia", subrayó Mihrán Poghosian, presidente del Partido Unidad Panarmenia.
Para el Partido Republicano liderado por el ex presidente de la república Serzh Sarkisian -que no presentó candidatos propios-, "el 7 de junio no se celebraron elecciones en Armenia. Se produjo un fraude electoral premeditado, con un liderazgo centralizado, y, como colofón a la intervención directa del jefe de la administración, se trató de un acto criminal destinado a usurpar la voluntad del pueblo".
"¿Ahora está claro qué representa el "escenario moldavo"? Cuando una fuerza política obtiene el 4% y pasa al parlamento, pero luego la Comisión Electoral Central comienza a contar y comunica que faltan votos para esa fuerza política, y entonces los mandatos de esa fuerza política se toman y se entregan a la fuerza política gobernante", explicó el periodista Armán Abovian, candidato a diputado por el Partido Armenia Próspera.
Seis fuerzas políticas de oposición, que juntas, y según los "datos oficiales", superaron el
40% de los votos, emitieron un comunicado conjunto en el que se lee: "Los resultados electorales no pueden servir de base para la formación de un gobierno legítimo que goce de la confianza de la mayoría del pueblo. Toda la responsabilidad por cualquier posible escalada de la situación en el país recae enteramente sobre el primer ministro Nikol Pashinian y su administración".













Comentarios