¿Pashinian se siente derrotado?
- Redacción NOR SEVAN
- hace 2 días
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En lo que parece más "un manotazo de ahogado" que "un movimiento táctico bien pensado", el primer ministro armenio lanzó su "hoja de ruta" para "renovar la Iglesia Apostólica Armenia". Ante esta situación, la respuesta de la sociedad y de las comunidades armenias de la Diáspora debe ser aún más contundente contra este nuevo intento del gobierno armenio de quebrar, dividir y destruir a una de las instituciones fundamentales de la armenidad.

por Adrián Lomlomdjian
El pasado 8 de diciembre de 2025 -hace casi un mes atrás-, el primer ministro armenio Nikol Pashinian presentaba su plan para “renovar la Iglesia Apostólica Armenia”, calificándolo de “hoja de ruta”. Posteriormente, y luego de varias semanas de infructuosos intentos por quebrar a la Iglesia y por conseguir el apoyo masivo de la sociedad para su estocada final a una de las principales instituciones que hacen a la identidad armenia, ayer, 4 de enero de enero, Pashinian firmó junto a los “diez obispos que le juraron fidelidad”, el documento titulado “Hoja de ruta para la mejora de la Iglesia Apostólica Armenia”.
Según el documento, que lleva en lo más alto la firma del jefe de gobierno, la implementación del plan presentado debería comenzar tras la salida de Karekín II, Katolicós de todos los armenios, cuya renuncia es “constantemente solicitada, exigida y presionada” por Pashinian y sus secuaces. Al mismo tiempo, y sin detenerse en cuanta violación a las leyes comete la máxima autoridad del país con su accionar, el gobierno declara públicamente su disposición a participar en el desarrollo de “la nueva carta eclesiástica”.
Uno de los líderes del Movimiento opositor “A nuestro modo”, Narek Karapetian, afirmó que la iniciativa del primer ministro tiene como objetivo socavar las tradiciones nacionales y agudizar la confrontación con la iglesia.
El vicepresidente del Partido Congreso Nacional Armenio, Levón Zurabian, aseguró que Pashinian será recordado como uno de los destructores de la identidad y el Estado armenio. Según él, “este es un intento de dividir y destruir la Iglesia Apostólica Armenia, cumpliendo con un plan de gobierno elaborado desde el exterior”.
El secretario del bloque parlamentario opositor “Tenemos Honor”, Tigrán Abrahamian, si bien manifiesta a diario su rechazo al accionar del gobierno y a los sistemáticos ataques contra Su Santidad y la Iglesia Armenia, señaló que estos ataques de las autoridades del país contra la Sede Sede de Echmiadzín “aceleraron el acercamiento y la consolidación de la sociedad en torno a la iglesia”.
Elinar Vardanian, diputada por la alianza opositora “Armenia”, subrayó que “los clérigos que firmaron este documento escribieron su propia historia de traición” y puntualizó que “no serán perdonados, porque son concientes de las consecuencias de sus actos”.
El presidente del Partido Patria, Artur Vanetsian, ex funcionario del actual gobierno, dijo que “los dichos y actos llevados adelante por Pashinian fácilmente podrían considerarse un intento de socavar el orden constitucional, por lo que los organismos encargados de velar por la aplicación y cumplimiento de las leyes vigentes deberían accionar de manera inmediata”. Y enfatizó que “al no lograr la destitución del Katolicós a través de múltiples intentos directos, el primer ministro pasó a dividir y destruir la iglesia”.
Ayer, en un mensaje difundido por redes sociales y replicado en los medios estatales y oficialista, Nikol Pashinian y los 10 obispos que le juramentaron fidelidad, anunciaron el inicio de la renovación de la Iglesia Apostólica Armenia (IAA) y publicaron la supuesta “hoja de ruta” que tiene los siguientes pasos a cumplir:
1) Promulgación pública de la “agenda de renovación” de la IAA; 2) Remoción de facto del líder de la IAA; 3) Elección del locum tenens del Katolicós; 4) Aprobación del estatuto de la IAA; 5) Elección del nuevo Katolicós de todos los armenios.
En este camino, según Pashinian, los eventos importantes serán la misa de la Luz de las Velas, que se celebrará mañana en la iglesia de San Sarkis y la misa de Navidad en la iglesia de San Gregorio Iluminador de Ereván. El primer ministro dijo que “la procesión fue acordada con el clero que aboga por la renovación de la Iglesia Apostólica Armenia” -es decir, con quienes le juraron lealtad a cambio de no ser perseguidos y otras prebendas-, que “será pacífica” y que tiene como objetivo “celebrar la Navidad, apoyar las reformas eclesiásticas y rechazar los intentos de utilizar a la Iglesia como parte de una guerra híbrida contra la independencia del país”.
Para la periodista Arminé Ohanian, del diario Hraparak, “no hay que perder la calma”, porque se trata de “otro ataque psicológico” lanzado desde el gobierno “en vísperas de Navidad con el objetivo de poner a la gente en un estado de estrés, jugar con los nervios de los creyentes”.
Según Ohanian, “la persona que ocupa el cargo de primer ministro ha creado un lío del que no hay salida y como no encuentra una solución, está tomando medidas ilógicas y absurdas, poniendo su firma junto a los nombres de diez arzobispos disidentes”. Y allí se pregunta: “Si esto es un texto del clero, ¿qué tiene que ver allí la firma de Nikol Pashinian? Y si se trata de una demanda de la sociedad, ¿por qué no se han unido a él otros funcionarios y figuras públicas?”.
“Ahora, Karekín II tiene que dar un paso determinante. ¿Qué más deben hacer estos diez clérigos que han traicionado a la Iglesia para ser destituidos de sus jerarquías y ser excomulgados? Su Santidad tiene algo que hacer y no es renunciar, sino castigar a estas personas. Es ingenuo pensar que se arrepentirán en algún momento o que el castigo agravará la situación”, enfatizó la periodista Arminé Ohanian.



















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